sedacion consciente

Para nadie es un secreto que muchos pacientes llegan a sentir pánico al estar frente al dentista, haciendo necesario optar por métodos de relajación que ayuden a que la experiencia sea mucho más sencilla. Es entonces cuando la sedación consciente se convierte en una alternativa maravillosa y libre de riesgos.

Al hablar de sedación consciente nos referimos a una combinación de medicamentos. En primer lugar, uno para que el paciente pueda relajarse (que en este caso es un sedante) y otro que es un anestésico y tiene por finalidad bloquear el dolor durante el procedimiento.

Esto quiere decir que, aunque el paciente se mantenga despierto durante este tiempo, no siente ningún tipo de molestia o dolor, además que posteriormente le ayudará a que su recuperación sea mucho más rápida y exitosa.

Tipos de sedaciones conscientes

Existen 2 tipos de sedación consciente, pero es el especialista el encargado de determinar la más adecuada para cada paciente según el tipo de procedimiento a realizar y el cuadro clínico particular.

  1. De tipo inhalatoria: Como su nombre lo indica, la persona se encarga de inhalar una serie de gases que le ayudan a sentirse en calma y le harán perder la sensibilidad del área a tratar, por lo que no sentirá dolor. Esta es una opción bastante rápida y está recomendada para niños, personas con problemas de ansiedad o discapacitados.
  2. Intravenosa: Los fármacos sedantes son administrados mediante una inyección intravenosa. La ventaja de este tipo es que son absorbidos por el organismo de manera rápida y el paciente entrará en un estado de relajación completo, aunque nunca perderá la consciencia.

La dosis también varía en función al paciente. Sin embargo, en ambos casos el proceso de recuperación de la sedación es bastante rápido.

A pesar de que no se trata precisamente de una técnica nueva, pues lleva algunas décadas implementándose, sí ha ido ganando terreno con los años, especialmente en la rama odontológica. Igualmente hay otros procesos donde la sedación es básicamente una norma, como es el caso de los estudios endoscópicos.

¿Para quién está indicada?

Aunque esta alternativa pretende calmar los nervios y la sensación de ansiedad en los pacientes que atravesarán algún procedimiento odontológico, la sedación consciente está indicada especialmente para aquellos procedimientos que resultan largos e incómodos para la persona.

Por ejemplo, para las extracciones dentales o endodoncias múltiples, donde los dientes están en mal estado, colocación de implantes y prótesis, así como cirugías.

Se trata de tratamientos de larga duración, donde lo fundamental es que el paciente pueda mantenerse tranquilo.

Riesgos y recomendaciones

Es necesario destacar que basada en una adecuada evaluación previa del paciente, el nivel de riesgo para el paciente es sumamente bajo.

Por otra parte, entre las principales recomendaciones están:

  • No fumar en días previos al tratamiento.
  • No beber alcohol la noche anterior.
  • Acudir al procedimiento acompañado.
  • No ingerir alimentos desde la noche previa a la cita.

Una vez realizado el procedimiento, el paciente despertará con un poco de sueño, de allí que se recomienda no acuda solo. No obstante, al cabo de unas horas estará normal.